Más allá de la consultoría fiscal, la responsabilidad social
¿Por qué quieres ser abogada? Antes, mi respuesta era una idea romántica de búsqueda de la justicia que asumo compartir con muchas colegas. Idea influenciada por autoras maravillosas como Harper Lee en Matar a un ruiseñor(1), un alegato por la igualdad, justicia y contra el racismo durante la Gran Depresión en Estados Unidos. La novela transcurre en Maycomb, Alabama, durante la segregación racial, donde Atticus Finch, abogado del pueblo, defiende a Tom Robinson, un hombre negro acusado injustamente de un crimen atroz contra una mujer blanca. Atticus asume la defensa no como un trabajo profesional, sino como un deber moral ante la comunidad: entiende que, si no lo defendiera, estaría aceptando una injusticia que afecta el tejido social de Maycomb. Harper Lee, a través de su novela, nos enseña el concepto de “responsabilidad social”.
La Organización Internacional de Estandarización (“ISO”) publicó la ISO 26000:2010, que define responsabilidad social como la responsabilidad de una organización por los impactos de sus decisiones y actividades en la sociedad, vinculándola con una conducta ética y transparente (2). En el ámbito jurídico, la Organización de las Naciones Unidas (“ONU”), en su Octavo Congreso (3), estableció los principios básicos sobre la función de los abogados e incluyó, entre nuestros deberes y responsabilidades, el de mantener el honor y dignidad de la profesión como agentes de la administración de justicia (4). A su vez, el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra el derecho de toda persona al acceso a la justicia. Estos instrumentos convergen en una misma idea: quienes contamos con conocimiento especializado, capacidad de incidencia y acceso a las instituciones tenemos el deber de contribuir al acceso a la justicia y a la protección de los derechos.
En su momento me parecía maravilloso que como a través de nuestra profesión podíamos apoyar a otras personas que lo necesitaran a través del ejercicio de esa responsabilidad social. Conforme fui formándome como profesionista, me di cuenta de que, sin abandonar ese ideal, también podía encontrar otras pasiones que me inspiraran, como entender las complejas reglas fiscales que rigen nuestro sistema tributario; imaginar con creatividad cómo llevar a un cliente de una estructura A a una estructura B, procurando su bienestar y el cumplimiento de sus obligaciones legales y fiscales a la luz de la legislación vigente tanto local como de los tratados internacionales vigentes. La herramienta que nos permite dedicar nuestra práctica profesional a lo que nos gusta (en mi caso la consultoría fiscal) y, a su vez, dedicar tiempo a ayudar a quienes lo necesitan es la práctica “pro bono”, término que deriva del término en latín “pro bono publico” que significa por el bien público y se refiere al trabajo jurídico sin contraprestación monetaria que brinda experiencia práctica (5).
A lo largo de mi carrera he tenido el privilegio de trabajar en firmas que forman parte de la red de Abogadas y Abogados del Centro Mexicano Pro Bono, A.C., asociación dedicada a la publicación de guías y manuales para apoyar a la sociedad civil y sus causas (6). Actualmente soy parte del equipo de White & Case, firma que en 2025 fue nombrada Leading Light del año por Latin Lawyer (7). Desde la práctica de consultoría fiscal de White & Case, tanto tradicional como Pro Bono, he tenido la oportunidad de asesorar a donatarias autorizadas (8) que contribuyen a labores sociales diversas, lo cual me ha dejado lecciones invaluables.
La práctica Pro Bono también me ha permitido aprender sobre otras áreas del derecho. Recientemente, asesoramos en la búsqueda de una persona desaparecida en México, donde de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas tan solo en 2025 se registraron 37,185 (treinta y siete mil ciento ochenta y cinco) personas desaparecidas (9). El saber que mi equipo y yo podíamos apoyar a una persona que llevaba años luchando por reunirse con un familiar, me hacía sentir muy cerca de esa búsqueda de la justicia por la que elegí mi carrera. El asunto me permitió explorar materias lejanas de la consultoría fiscal, como la Convención de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores.
Ojalá este texto sirva como una invitación: la próxima vez que ustedes, colegas, tengan la oportunidad de trabajar en un asunto Pro Bono, no lo vean como una carga ni como un “requisito” (si tienen el enorme privilegio de estar en un lugar donde se realiza práctica Pro Bono), sino como lo que realmente es: una responsabilidad social que debemos asumir, que nos permite aprender temas novedosos y reconocer el privilegio que significa ejercer esta profesión.
Nota: Cualesquier puntos de vista expresados en esta publicación son estrictamente los de la autora y no deberán ser atribuidos de ninguna forma a White & Case LLP o White & Case, S.C
*El contenido de este artículo es publicado bajo la responsabilidad de su autora y no necesariamente refleja la posición de Abogadas MX.
Referencias:
(1) Lee, H. (1960). Matar a un ruiseñor. Penguin Random House.
(2) International Organization for Standardization. (2010). ISO 26000:2010(es), Guía de responsabilidad social.
(3) Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights. (1990). Basic Principles on the Role of Lawyers. OHCHR.
(4) Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, art. 17, 5 de febrero de 1917 (última reforma publicada el 2 de junio de 2026).
(5) Georgetown University Law Center. (s. f.). What is pro bono?. Georgetown Law. Recuperado el 23 de septiembre de 2026 de (law.georgetown.edu)
(6) Centro Mexicano Pro Bono, A. C. (s. f.). Centro Mexicano Pro Bono. Recuperado el 23 de septiembre de 2026 de (probono.mx)
(7) White & Case LLP. (s. f.). External recognition of note. Recuperado el 23 de septiembre de 2026 de (whitecase.com)
(8) De acuerdo con la Ley del Impuesto sobre la Renta una donataria autorizada es una persona moral que fue autorizada por el Servicio de Administración Tributaria para recibir donativos deducibles de impuestos para otros contribuyentes.
(9) Comisión Nacional de Búsqueda de Personas. (s. f.). Versión estadística RNPDNO: Dashboard CNB. Recuperado el 23 de septiembre de 2026 de (versionpublicarnpdno.segob.gob.mx)