La IA como aliada, no competidora
En los últimos años, se ha temido que la Inteligencia Artificial (“IA”) se convierta en una herramienta de sustitución. ¿Qué pasaría si las abogadas la transformáramos en una herramienta de reconfiguración, donde, en lugar de verla como una amenaza, se convirtiera en una herramienta de empoderamiento y progreso?
Esto adquiere especial relevancia cuando hablamos del impacto de la IA en cuestiones de género. Los sistemas de IA se entrenan con grandes bases de datos que suelen contener sesgos, lo cual propicia su perpetuación y amplificación, con efectos discriminatorios(1).
Técnicamente, esto ocurre porque los modelos de aprendizaje automático (machine learning) optimizan sus predicciones con base en los datos históricos con los que fueron entrenados, por lo que si esos datos reflejan desigualdades estructurales, el modelo las aprende y las replica como si fueran la norma.
Para las abogadas, estos sesgos nos afectan en procesos de contratación y evaluación(2). La IA toma decisiones basándose en probabilidad y estadística, por lo que existe una tendencia a que, al decidir quién debería ser partner* de una firma o quién debería recibir una promoción, la herramienta favorece a candidatos hombres. La IA refleja la historia de la profesión… y esa historia ha sido mayoritariamente masculina.
Resulta imposible ignorar la famosa “productividad”, determinante en el crecimiento de las abogadas. Sin embargo, se suele medir por el tiempo frente al escritorio, más que por la calidad o el impacto del trabajo realizado, lo cual se vuelve perjudicial cuando se incluye en la ecuación la maternidad.
La forma más común de cuantificar la productividad para despachos, suele ser en número de horas facturables, cuestión que no siempre refleja una verdadera productividad si el criterio es solamente dedicarle “más horas,” lo cual incluso, deja de ser productivo. Este punto representa una desventaja importante para las mujeres, toda vez que la maternidad limita la disponibilidad de horas, no la capacidad profesional.
Lo anterior resulta relevante en relación con la penalización indirecta que existe en temas de presencialidad y disponibilidad, junto con los sesgos estructurales que impactan a mujeres con responsabilidades de cuidado, quienes naturalmente pueden experimentar un rezago en su desarrollo profesional. Particularmente aquellas que buscamos mantener simultáneamente una vida personal, profesional y familiar simultáneamente, sin descuidar ninguna. Esto se vuelve aún más crítico cuando la productividad, el compromiso y el desarrollo se miden por las horas trabajadas y no por resultados.
A este respecto, vale la pena proponer nuevas formas de medir dicha productividad, desde una cobranza más efectiva, negociaciones eficientes y mantener clientes satisfechos. La IA nos da la enorme oportunidad de repensar la productividad para generar resultados y dedicar menos horas, pero para lograrlo, la transformación del sector legal es inminente. Se dice que el partner o general counsel del futuro será menos un productor de horas y más una arquitecta de soluciones(3).
Todas hemos visto los beneficios de la IA, actividades que antes nos tomaban días ahora pueden solucionarse en cuestión de horas. Esto nos abre una gran oportunidad: si aprendemos a dominar estas herramientas, podemos competir en la carrera de la productividad efectiva, pues eventualmente quien más horas dedique a una tarea probablemente será quien menos preparado esté. La verdadera competencia no es quien está más horas detrás de una computadora, sino quien logra el impacto buscado de forma efectiva y eficiente.
La IA no viene a pensar por nosotras, es una herramienta para aplicar todo el conocimiento y la experiencia adquiridos, generando trabajo de calidad. Debido a que la IA funciona con base en patrones, permite automatizar tareas de due diligence, revisiones de contratos, estructuración de escritos y memorándums, traducciones e incluso gestiones administrativas, optimizando tiempos y reduciendo carga operativa.
Según un análisis de Thomson Reuters, los abogados utilizan herramientas de IA de la siguiente manera: el 77% para revisión de documentos, el 74% para investigación, el 74% para resúmenes y el 59% para redactar escritos o memorándums(4). Estas capacidades permiten a las abogadas concentrar su talento y tiempo en análisis estratégicos, negociaciones y toma de decisiones, áreas que inciden directamente en visibilidad, generación de negocio y acceso a posiciones de liderazgo.
No obstante, la velocidad por sí sola no es suficiente. Las abogadas necesitan estar capacitadas y entender estas herramientas para asegurarse de que los entregables se hayan elaborado con fundamentos legales confiables, vigentes y aplicables, manteniendo así los más altos estándares de veracidad, actualización y credibilidad.
Es utópico pensar que los cambios generan únicamente efectos positivos, siempre traen aparejados retos. Pero si logramos enfocarnos en lo que sí podemos controlar, que es la capacitación, el trabajo duro e inteligente y la curiosidad, podremos nivelar la balanza a una velocidad nunca antes vista.
La IA nos puede ayudar a automatizar tareas rutinarias, optimizando nuestro tiempo. Esto significa que podemos seguir destacando como abogadas, avanzar en nuestra carrera y asumir roles de liderazgo, sin renunciar a nuestra vida personal ni a las distintas etapas que forman parte de ella. Nos permite dedicar el tiempo al verdadero impacto, resolver problemas complejos y multifactoriales con dinamismo y profesionalismo. Utilizar nuestros talentos personales, más allá de nuestro limitado tiempo, en generar valor agregado para nuestros clientes internos y externos. Interpretar, negociar, resolver, esas son nuestras métricas.
Hoy en día, contamos con una herramienta que nos facilita navegar nuestra vida profesional y personal, sin sentirnos obligadas a sacrificar alguna de las dos.
*El contenido de este artículo es publicado bajo la responsabilidad de sus autoras y no necesariamente refleja la posición de Abogadas MX.
Referencias:
(3) https://lexlatin.com/gestion-lexlatin/inteligencia-artificial-prestacion-servicios-legales
(4) https://legal.thomsonreuters.com/blog/how-ai-is-transforming-the-legal-profession/