EQUILIBRO ENTRE LA VIDA LABORAL Y PERSONAL
“Si equilibro bien mi vida laboral y personal
Seguro mejoro en muchos aspectos
Y me siento bien y satisfecha”
El tema que deseo abordar y exponer es el relativo al tan importante y relevante Equilibrio entre la Vida Laboral y la Vida Personal el cual no es otra cosa más que un Estado de Armonía en el cual cualquier empleado tiene la posibilidad de dar prioridad por igual a las exigencias propias de su carrera profesional o trabajo y su vida personal.
Este Equilibrio por demás saludable entre la vida laboral y personal no solo es de suma importancia para las relaciones y la salud, sino que de igual forma puede lograr que se mejore el rendimiento, la satisfacción y la productividad en el entorno laboral.
Cuando nosotros como empleados estamos equilibrados y por ende más felices, somos invariablemente más productivos y eso se traduce en menos faltas al trabajo por enfermedad, menos estrés o tensión y es muchísimo más probable que permanezcamos en nuestros puestos y se nos escuche decir que estamos en el mejor lugar para trabajar.
No está de más señalar que las mujeres, como la que suscribe el presente artículo, que logramos conciliar nuestro entorno laboral y nuestra vida personal podemos sentir mucha satisfacción y tranquilidad al momento de desempeñar nuestras actividades laborales, dando mejores resultados, estando más concentradas y con mucho menos estrés o angustia por alguna situación que se nos pudiera salir de control entorno a nuestra vida personal; por eso la importancia de lograr este vital equilibrio y que aunado a ello nuestro centro laboral nos proporcione todas las herramientas y recursos para conciliarlo como en mi caso.
Pero entonces ¿De qué forma puedo lograr tal equilibrio?
Hay muchas sugerencias al respecto, entre los cuales se pueden citar las siguientes:
- Realizar breves descansos a lo largo de la jornada laboral para recargar energías entre los cuales puede estar pararnos a buscar agua, conversar un rato con algún compañero o ir al baño.
- También existen Técnicas como ejercicios de estiramientos, respiración profunda o atención plena durante unos minutos para mejorar nuestra concentración y niveles de energía.
- Tener el hábito de realizar ejercicio en forma regular para favorecer salud física.
- Llevar una dieta equilibrada y balanceada.
- Tener momentos de esparcimiento y diversión en familia
- Dormir en forma regular y continua.
Sin embargo, a pesar de que todos sabemos la importancia de esta conciliación y equilibrio entre la vida laboral y personal ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo lograrlos? La realidad es que, si un mal equilibrio entre la vida laboral y personal suele ser por una mala gestión de los recursos y herramientas, no siempre es así. Algunas empresas, como en la que laboro, luchan por distribuir equitativamente las cargas de trabajo para evitar los excesos de trabajo o para que los empleados no nos sintamos tan presionados o que pensemos que tenemos que estar siempre disponibles, respetando períodos vacacionales, horarios de comida y momentos de desconexión; con ello se asegura que podamos descansar debidamente al concluir nuestra jornada laboral y podamos realizar nuestras actividades personales y familiares con calidad y cantidad de tiempo.
Ahora bien, lo que sucede cuando no existe un equilibrio entre la vida laboral y personal es que sintamos que no estamos haciendo bien las cosas, que dejamos a medias la atención de nuestro trabajo o algún tema personal; trabajar por ejemplo muchas horas además de agotarnos física y mentalmente repercute con toda seguridad en la falta de atención a temas familiares o personales que son igual importantes… como dirían “no todo puede ser trabajo o diversión en esta vida” hay que equilibrar ambos aspectos.
Existe una Regla de los “3 Ochos” o Regla “8-8-8” la cual consiste en dividir nuestro día en tres partes iguales, cada una de las cuales consta de 8 horas:
- 8 horas para trabajar,
- 8 horas para descansar y dormir, y
- 8 horas para actividades personales y ocio
Esta sería la forma perfecta de equilibrar nuestra vida y nos traería innumerables beneficios tanto para nuestra salud física como nuestra salud mental y con lo cual podríamos tener menos estrés y más tranquilidad para todas nuestras actividades.
Es importante igual resaltar que entre las consecuencias negativas de un bajo equilibrio entre la vida laboral y personal están el deterioro de la salud física y mental. Hay 2 factores muy probables que hacen que un bajo equilibrio entre la vida laboral y personal contribuya al deterioro de la salud: el estrés y la mala gestión del tiempo y es por ello que es de suma importancia que aprendamos a hacer la conciliación correcta ya que como se ha mencionado seremos más productivos, más asertivos al momento de tomar decisiones y comunicarnos con nuestros clientes y eso impactaría positivamente a nuestro entorno tanto laboral como personal y familiar.
Por último, no quiero dejar de mencionar que muy a menudo nuestro trabajo puede llegar a ocupar el lugar más importante en nuestras vidas y por ello solemos olvidar todo lo demás, lo cual nunca será lo óptimo; ello y nuestro deseo natural de triunfar profesional y laboralmente en un mundo tan competitivo es tan grande que hace que tendamos a olvidarnos de nosotros mismos e ignoramos por completo el balance personal y laboral; siendo por ende de suma importancia hacer siempre ese equilibrio para estar bien tanto física como mentalmente.
*El contenido de este artículo es publicado bajo la responsabilidad de su autora y no necesariamente refleja la posición de Abogadas MX.