“The Man” de Taylor Swift y el mandato de masculinidad según Rita Segato: una lectura comparativa
Karina González
01 de Abril, 2026

“La canción “The Man” (2019) de Taylor Swift constituye una crítica directa a los mecanismos de desigualdad de género que configuran las relaciones sociales y laborales contemporáneas. Su mensaje se articula con las reflexiones de la antropóloga Rita Laura Segato, quien ha teorizado ampliamente sobre la construcción social del poder masculino y la estructura patriarcal que sostiene la desigualdad entre hombres y mujeres. Aunque provienen de contextos distintos —la industria cultural y la teoría antropológica— ambas denuncian la misma raíz del problema: el mandato de masculinidad que legitima la autoridad del varón y desvaloriza el esfuerzo femenino.


  1. El mandato de masculinidad como estructura social. 

Rita Segato sostiene que la masculinidad no es una identidad individual, sino un mandato colectivo de poder que obliga a los hombres a reafirmarse constantemente frente a otros hombres. En Las estructuras elementales de la violencia (2003), la autora describe cómo este mandato se sostiene a través de una “pedagogía de la crueldad”, donde la dominación y la violencia se convierten en pruebas de virilidad. Taylor Swift, desde una perspectiva artística, traduce esta idea al ámbito cotidiano: en “The Man”, ella se pregunta si tendría más éxito o reconocimiento “si fuera un hombre”. Su pregunta revela el mismo principio que Segato denuncia: la sociedad valida más la autoridad, la ambición y el poder cuando son ejercidos por un varón.


2. La desigualdad como forma de violencia simbólica

Segato entiende la violencia de género no solo como agresión física, sino como una estructura simbólica que define jerarquías. La exclusión o subvaloración del trabajo femenino también es una forma de violencia. Taylor Swift aborda esta dimensión al denunciar que sus logros son constantemente cuestionados, mientras que para los hombres son celebrados.


Ambas autoras evidencian que la desigualdad de género no opera solo en los extremos de la violencia, sino también en la percepción cotidiana de quién “merece” el poder. Segato argumenta que este tipo de discriminación forma parte del entramado simbólico que naturaliza la subordinación femenina.


3. La mirada de los pares: reconocimiento y validación. 

Para Segato, los actos de dominación masculina no están dirigidos principalmente hacia las mujeres, sino hacia la mirada de otros hombres que validan su poder. Este concepto se refleja en la cultura del éxito que Swift critica: los hombres son socialmente legitimados como líderes o referentes por sus pares, mientras las mujeres deben demostrar su capacidad de manera constante.

En el video musical de “The Man”, Taylor se disfraza de un hombre blanco, rico y arrogante —una sátira del privilegio masculino— que recibe aplausos sin importar su comportamiento. La representación visual encarna el sistema que Segato describe como una “escenificación de la virilidad”, donde el hombre demuestra su valor mediante el control y la visibilidad.


4. Desobedecer la masculinidad y redefinir el poder 

Segato sostiene que “el problema no son los hombres, sino el mandato que los forma” (Segato, 2019). En ese sentido, propone desobedecer la masculinidad y reconfigurar las relaciones humanas desde la empatía y la reciprocidad. El mensaje final de “The Man” coincide con esta idea: Taylor no aspira a ser hombre, sino a romper la estructura que asocia poder con masculinidad. Su crítica no busca invertir la jerarquía, sino eliminar la desigualdad simbólica que impide una valoración justa del trabajo y la identidad femenina.


Bajo este contexto, tanto Taylor Swift como Rita Segato exponen, desde lenguajes distintos, las grietas del patriarcado contemporáneo. Mientras Swift lo traduce en una canción pop que denuncia la doble moral social, Segato lo teoriza como un sistema estructural de poder que produce desigualdad, violencia y reconocimiento desigual. Ambas coinciden en un punto fundamental: para alcanzar una verdadera equidad, no basta con que las mujeres imiten los modelos masculinos de éxito, sino que es necesario redefinir los valores asociados al poder, al liderazgo y al reconocimiento.


Un ejemplo claro dentro del marco jurídico mexicano se encuentra en la evolución del principio de igualdad en la legislación mexicana, particularmente en el tránsito de la igualdad formal hacia la igualdad sustantiva.


La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece en su artículo 4° que el varón y la mujer son iguales ante la ley. Sin embargo, esta declaración, aunque fundamental, no garantiza por sí sola que en la práctica desaparezcan las jerarquías históricas que han colocado a las mujeres en una posición de desventaja. Tal como sostiene Segato, la desigualdad no se agota en normas explícitas de discriminación, sino que se sostiene en estructuras simbólicas que legitiman el poder masculino. En este punto, la pregunta que Swift formula en su canción —si tendría mayor reconocimiento “si fuera un hombre”— refleja precisamente la distancia entre igualdad jurídica formal y reconocimiento social efectivo.


Con el objetivo de cerrar esa brecha, el Estado mexicano ha desarrollado instrumentos como la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Ambas parten de la premisa de que la desigualdad es estructural y que, por lo tanto, requiere acciones concretas para garantizar condiciones reales de equidad. Este enfoque coincide con la postura de Segato: el problema no es únicamente la conducta individual, sino el entramado social que reproduce el mandato de masculinidad como medida del poder.


Un avance significativo en este sentido fue la reforma constitucional de 2019 conocida como “Paridad en todo”, que obliga a que los cargos públicos sean ocupados de manera paritaria por mujeres y hombres. Además, en 2020 se incorporó al marco legal la figura de la violencia política contra las mujeres en razón de género, reconociendo que desacreditar, minimizar o impedir el ejercicio del cargo de una mujer por estereotipos constituye una forma de violencia. Esta ampliación del concepto jurídico de violencia muestra que el derecho mexicano comienza a reconocer lo que Segato ha teorizado: que la subordinación femenina también se produce en el plano simbólico.


Asimismo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido la obligación de juzgar con perspectiva de género, lo que implica analizar los casos considerando contextos históricos de desigualdad y relaciones estructurales de poder. Este mandato judicial busca evitar que los estereotipos influyan en las decisiones jurisdiccionales, desmontando así la lógica que normaliza la autoridad masculina como estándar.


*El contenido de este artículo es publicado bajo la responsabilidad de su autora y no necesariamente refleja la posición de Abogadas MX.


Referencias:

(1)Segato, R. L. (2003). Las estructuras elementales de la violencia: Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Buenos Aires: Prometeo Libros.


(2) Segato, R. L. (2019). Desarmar la masculinidad. En entrevista con Marta Dillon. Página/12 – Suplemento Las12.


(3) Swift, T. (2019). The Man. En Lover [Álbum musical]. Republic Records.

Rojas, M. F. (2022). La crítica de Rita Segato a la masculinidad hegemónica y la pedagogía de la crueldad. Revista La Ventana, 48, 9–26. Universidad de Guadalajara.


(4) Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. (1917, con reformas vigentes). Diario Oficial de la Federación. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/CPEUM.pdf


(5) Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres. (2006). Diario Oficial de la Federación. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGIMH.pdf


(6) Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. (2007). Diario Oficial de la Federación.

https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV.pdf


(7) Reforma constitucional “Paridad en Todo”. (2019). Diario Oficial de la Federación. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5561195&fecha=06/06/2019 


(8) Suprema Corte de Justicia de la Nación. (s.f.). Protocolo para juzgar con perspectiva de género. https://www.scjn.gob.mx

Karina González

Karina González es Asociada en CMS México. Se especializa en derecho administrativo y cuenta con más de 7 años de experiencia y conocimiento de la legislación federal y de la Administración Pública de la Ciudad de México, resolviendo apelaciones en procedimientos administrativos, construcción y servicios. También posee conocimientos en temas como responsabilidades, auditoría, transparencia y procedimientos y servicios.

ARTÍCULOS RELACIONADOS.

...
...
...
...
...
...
...